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Criterio FIFO en cripto: cómo calcula Hacienda tus ganancias

Cuando vendes criptomonedas, Hacienda no deja que elijas qué unidades has vendido: aplica el criterio FIFO, que siempre empareja la venta con las compras más antiguas. Saber cómo funciona puede cambiar cuánto tributas.

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El criterio FIFO (First In, First Out, es decir, "el primero en entrar es el primero en salir") es el método que la Agencia Tributaria española exige para calcular las ganancias y pérdidas con criptomonedas. Cuando vendes bitcoin, ether o cualquier otro criptoactivo, no puedes decidir qué unidades has vendido. Hacienda decide por ti: siempre son las más antiguas.

El impacto práctico es enorme. Si compraste bitcoin en 2020 a 8.000 € y en 2023 a 25.000 €, y ahora vendes una fracción, el precio de adquisición que cuenta es el de 2020, no el más reciente. Tu ganancia será mayor y, por tanto, también tu factura fiscal.

Qué es exactamente el criterio FIFO y de dónde viene

FIFO no es una invención para cripto. Es un criterio de valoración de existencias que existe en contabilidad desde hace décadas. La Agencia Tributaria lo aplica a los criptoactivos porque los trata como bienes fungibles: un bitcoin es intercambiable por otro bitcoin del mismo valor, igual que un barril de petróleo por otro.

La base legal está en el artículo 37.2 de la Ley del IRPF, que establece que "cuando existan valores homogéneos se considerará que los transmitidos son los adquiridos en primer lugar". La Dirección General de Tributos confirmó expresamente su aplicación a criptomonedas en varias consultas vinculantes, entre ellas la V1069-19 de 2019.

Una particularidad importante: el criterio FIFO se aplica por tipo de criptoactivo, no por plataforma. Si tienes bitcoin en Coinbase y bitcoin en una hardware wallet, Hacienda los trata como el mismo activo y ordena todas tus compras de BTC cronológicamente, sin importar dónde estén custodiados.

Cómo se calcula: ejemplo paso a paso

Supón que has realizado estas tres compras de ether:

  • Enero de 2021: 2 ETH a 1.200 € cada uno (coste total: 2.400 €)
  • Noviembre de 2021: 1 ETH a 4.000 € (coste total: 4.000 €)
  • Junio de 2023: 1 ETH a 1.800 € (coste total: 1.800 €)

En octubre de 2026 vendes 2 ETH a 3.500 € cada uno (ingreso total: 7.000 €). Con FIFO, las unidades vendidas son las dos primeras que compraste, ambas de enero de 2021. Tu precio de adquisición es 2.400 €. La ganancia patrimonial es 7.000 € - 2.400 € = 4.600 €. Sobre esa cantidad se aplica la escala del ahorro del IRPF (entre el 19% y el 28% según el tramo en 2026).

Si Hacienda te permitiera elegir las unidades más caras (las de noviembre de 2021), el cálculo sería distinto: 7.000 € - (1.200 € + 4.000 €) = 1.800 € de ganancia. La diferencia es notable. Pero ese método no está permitido en España.

Los errores más frecuentes al aplicar FIFO

El primero es tratar cada exchange como un silo independiente. Mucha gente piensa que las compras en Binance y las compras en Kraken se cuentan por separado. No es así. Todas las adquisiciones del mismo criptoactivo forman una única cola cronológica global.

El segundo error es olvidar los costes asociados. Las comisiones de compra (fees del exchange, gas fees en Ethereum) forman parte del precio de adquisición y reducen la ganancia. Si pagaste 20 € de comisión al comprar ese ETH de 2021, el coste es 1.220 € por unidad, no 1.200 €. Cada euro de comisión documentado es un euro menos de ganancia tributable. Tienes más información sobre cómo funcionan esas comisiones en nuestra guía sobre qué son las gas fees de Ethereum.

El tercero es no documentar los traspasos entre wallets propias. Mover BTC de un exchange a tu hardware wallet no es una venta. Pero si no tienes el registro del movimiento, puede parecer que vendiste y recompraste, lo que distorsionaría toda tu base de cálculo FIFO.

El cuarto, y quizá el más peligroso, es aplicar FIFO solo a las ventas en euros e ignorar los intercambios entre criptomonedas. Cambiar ETH por SOL es una transmisión a efectos de IRPF. Hacienda considera que vendiste ETH al precio de mercado en ese momento, y la ganancia o pérdida se calcula con FIFO sobre tus ETH.

Pérdidas patrimoniales y FIFO: el lado positivo

FIFO no siempre perjudica. Si compraste criptoactivos en el pico de 2021 y los vendiste durante el mercado bajista de 2022 o 2023, las pérdidas calculadas con FIFO suelen ser reales y significativas. Esas pérdidas patrimoniales se pueden compensar con ganancias del mismo ejercicio fiscal, o arrastrar durante los cuatro ejercicios siguientes.

Documentar bien esas pérdidas es tan importante como declarar las ganancias. Muchos contribuyentes solo piensan en FIFO cuando tienen que pagar; también hay que pensar en él cuando se puede recuperar.

FIFO y el modelo 721: la doble obligación

Declarar las ganancias en el IRPF (modelo 100) no es la única obligación fiscal de quien tiene criptoactivos. Si tienes más de 50.000 € en criptomonedas custodiadas fuera de España, tienes que presentar también el modelo 721. Ambos modelos son independientes, pero los datos del 721 informan a Hacienda sobre dónde tienes tus activos, lo que complementa el seguimiento de la base FIFO. Puedes consultar los detalles sobre esa declaración en nuestra guía del modelo 721 para criptomonedas en el extranjero.

Una duda frecuente: ¿el 721 cambia cómo se calcula la ganancia? No. El 721 es puramente informativo. El cálculo de la ganancia sigue siendo FIFO, y se declara en el IRPF anual.

Herramientas para llevar el control FIFO

Llevar el registro manual de cientos de transacciones en varios exchanges, con conversiones entre criptoactivos y traspasos de wallets, es muy difícil. Existen herramientas especializadas en fiscalidad cripto que automatizan el cálculo FIFO: conectan con los exchanges mediante API, descargan el historial de transacciones y generan un informe con las ganancias y pérdidas del ejercicio en el formato que pide Hacienda.

En España, algunas plataformas usadas con frecuencia para esto son Koinly y otras equivalentes del mercado europeo. Antes de contratar cualquiera, comprueba que importa correctamente los exchanges que usas y que genera el informe desglosado por ejercicio fiscal.

Ninguna herramienta sustituye a un asesor fiscal si tu situación es compleja: muchos exchanges con historial antiguo, operaciones DeFi, airdrop recibidos o staking. En esos casos, los criterios de valoración no siempre son evidentes y Hacienda puede interpretar distinto.

Qué cambia con MiCA en la trazabilidad fiscal

El reglamento MiCA, en vigor en la Unión Europea, obliga a los proveedores de servicios de criptoactivos (CASP, por sus siglas en inglés) a identificar a sus clientes y reportar operaciones a las autoridades fiscales. Esto refuerza la capacidad de Hacienda para cruzar datos. Si un exchange regulado bajo MiCA reporta tus ventas y tú no las has declarado, la discrepancia es detectable.

El criterio FIFO no cambia con MiCA. Lo que cambia es que la Agencia Tributaria tendrá más fuentes de información para verificar que lo estás aplicando correctamente. La obligación de declarar existía antes; la capacidad de detección ha aumentado.

⚠ Riesgo: No llevar un registro cronológico de todas tus compras de criptoactivos desde el primer día hace que el cálculo FIFO sea incompleto. Las sanciones por declaración incorrecta pueden ser significativas. Si has acumulado un historial largo sin documentar, lo mejor es ordenarlo antes de presentar la declaración.

La información de este artículo tiene fines educativos y no constituye asesoramiento financiero, fiscal ni legal. Las criptomonedas son activos volátiles y puedes perder todo el capital invertido. Consulta con un profesional antes de tomar decisiones.