Un airdrop es una distribución gratuita de tokens: la recibes en tu cartera sin comprar nada, a veces por el simple hecho de haber usado un protocolo en el pasado. Parece un regalo. Para la Agencia Tributaria, casi nunca lo es.
En España no existe una norma específica que mencione los airdrops. Lo que hay son criterios de la Dirección General de Tributos (DGT) aplicados por analogía a las distintas formas de obtener criptoactivos. El resultado práctico varía según el tipo de airdrop que hayas recibido.
Dos tipos de airdrop, dos tratamientos fiscales
La distinción clave es si recibiste el airdrop sin hacer nada o a cambio de alguna acción.
Airdrop puro (sin contraprestación): recibes tokens sin requisito previo. No seguiste una cuenta, no completaste ninguna tarea, no usaste el protocolo. En este caso, la DGT los asimila a una ganancia patrimonial no derivada de transmisión, que tributa en la base imponible general del IRPF. Eso significa que se suma a tus rentas del trabajo y actividades económicas, con tipos que van del 19% al 47% según tu tramo.
Airdrop con contraprestación: recibiste tokens porque completaste tareas (seguir redes sociales, probar el protocolo, hacer staking durante un período concreto, participar en una testnet). La DGT lo trata como rendimiento del capital mobiliario o, si hay habitualidad, como rendimiento de actividades económicas. También tributa en la base general.
En ambos casos, el momento del hecho imponible es el de la recepción, no el de la venta. Eso implica declarar un valor en el momento exacto en que los tokens llegan a tu cartera.
Cómo se calcula el valor en el momento del airdrop
La base de tributación es el valor de mercado de los tokens en el instante de la recepción. Si el token ya cotizaba en algún exchange cuando lo recibiste, ese precio es tu referencia. Puedes consultarlo en plataformas como CoinGecko buscando el precio histórico en la fecha exacta.
Si el token no tenía precio de mercado al recibirlo (era tan nuevo que no cotizaba en ningún sitio), el valor es cero en ese momento. Hacienda no puede gravarte sobre algo sin valor verificable. Pero ten cuidado: cuando vendas ese token en el futuro, la ganancia se calculará partiendo de coste de adquisición cero, lo que significa que toda la plusvalía tributará como ganancia patrimonial derivada de transmisión.
Guarda siempre evidencia de la fecha y hora exacta de recepción: el hash de la transacción en el explorador de bloques es suficiente.
Qué pasa cuando vendes los tokens del airdrop
Una vez tienes los tokens en cartera, la venta genera una ganancia o pérdida patrimonial derivada de transmisión. Esta sí va a la base imponible del ahorro, con tipos del 19% al 30% (según los tramos vigentes). La diferencia con la tributación en la base general puede ser relevante si tu renta total es alta.
El precio de adquisición para calcular esa ganancia será el valor de mercado que declaraste en el momento del airdrop. Si declaraste 200 euros cuando los recibiste y los vendes por 800 euros, la ganancia es de 600 euros. Si no declaraste nada en su momento porque el token no cotizaba, el precio de adquisición es cero y los 800 euros tributan íntegros.
El criterio FIFO también aplica aquí. Si tienes tokens del mismo proyecto comprados en distintos momentos, incluido el airdrop, Hacienda entiende que vendes primero los más antiguos. Puedes leer más sobre cómo calcula Hacienda tus ganancias con el criterio FIFO para entender las implicaciones concretas.
Cómo declararlo en el modelo 100
Los airdrops que tributan como ganancia patrimonial no derivada de transmisión se consignan en la casilla correspondiente a "otras ganancias y pérdidas patrimoniales que no derivan de la transmisión de elementos patrimoniales" (integradas en la base general).
Los que se asimilan a rendimientos del capital mobiliario van en las casillas de rendimientos del capital mobiliario de la base general.
La venta posterior de esos tokens va en las casillas de ganancias y pérdidas derivadas de transmisión de elementos patrimoniales de la base del ahorro.
Si no estás seguro de qué casilla usar, el artículo sobre qué incluir en el modelo 100 por tus criptomonedas detalla la mecánica de cada apartado. La recomendación es siempre trabajar con un asesor fiscal que conozca criptoactivos, especialmente si el valor del airdrop es significativo.
Errores habituales al declarar airdrops
El primero y más común: no declarar la recepción porque "no vendí nada". La obligación fiscal nace cuando recibes los tokens, no cuando los vendes.
El segundo: asumir que todos los airdrops son iguales. Un airdrop por usar Uniswap en el pasado no se trata igual que uno por completar una serie de tareas en un protocolo nuevo.
El tercero: perder el rastro del valor histórico. Pasados meses o años, recuperar el precio exacto de un token obscuro en una fecha concreta puede ser muy difícil. Registra la información en el momento de la recepción.
El cuarto: ignorar tokens sin valor aparente. Si un protocolo te manda tokens que hoy no valen nada pero en el futuro sí, el hecho de no haberlos declarado en su día complica la justificación del precio de adquisición.
Airdrops y staking: dos rentas distintas
Un error conceptual frecuente es mezclar los airdrops con las recompensas de staking. Son categorías distintas con tratamientos distintos. Las recompensas del staking tienen su propia lógica fiscal, que la DGT ha clarificado por separado. Si combinas las dos fuentes de ingresos en cripto, conviene separarlas desde el principio en tu registro contable. Puedes ver el detalle en la guía sobre cómo tributan las recompensas del staking en el IRPF.
Resumen práctico
Recibir un airdrop genera un hecho imponible en el momento de la recepción. El valor a declarar es el precio de mercado en ese instante. Si el token no cotizaba, el valor es cero pero el coste de adquisición queda en cero para la futura venta. La tributación va a la base general del IRPF en el año de la recepción, y la ganancia de la venta posterior va a la base del ahorro. Registra cada airdrop con fecha, valor y hash de transacción. La Agencia Tributaria no está viendo solo las ventas; cualquier renta en criptoactivos puede generar una obligación fiscal.
⚠ La información de este artículo tiene fines educativos y no constituye asesoramiento financiero, fiscal ni legal. Las criptomonedas son activos volátiles y puedes perder todo el capital invertido. Consulta con un profesional antes de tomar decisiones.



