Cuando vendes criptomonedas con pérdidas, no todo está perdido en el plano fiscal. La Agencia Tributaria española permite compensar esas pérdidas patrimoniales con otras ganancias del mismo tipo, reduciendo así la base imponible del ahorro en el IRPF. El mecanismo existe, tiene reglas precisas y viene con límites que conviene conocer antes de hacer la declaración.
Este artículo explica cómo funciona la compensación de pérdidas con criptoactivos en el IRPF, qué puedes compensar con qué, y los errores más frecuentes que llevan a pagar de más o a declarar mal.
Cómo trata Hacienda las ganancias y pérdidas con cripto
Las criptomonedas tributan en España como ganancias o pérdidas patrimoniales en la base del ahorro del IRPF. Cada vez que vendes, intercambias o recibes cripto como pago por un servicio, se genera un hecho imponible. Si vendiste con beneficio, tributas. Si vendiste con pérdida, puedes usarla para reducir lo que pagas por otras operaciones.
La clave está en cómo calcula Hacienda el resultado de cada operación. El precio de adquisición se determina aplicando el criterio FIFO, que obliga a emparejar cada venta con las unidades compradas más antiguas. No puedes elegir qué unidades has vendido; la norma lo decide por ti.
El resultado neto de todas tus operaciones con cripto durante el año puede ser positivo o negativo. Si es positivo, tributas entre el 19% y el 28% según el tramo (los tipos exactos del ahorro vigentes en 2026). Si es negativo, puedes compensar.
Qué se puede compensar con qué
La compensación de pérdidas patrimoniales en la base del ahorro sigue una estructura de dos pasos, regulada en el artículo 49 de la Ley del IRPF.
Primer paso: las pérdidas patrimoniales de la base del ahorro (ventas de cripto con resultado negativo, ventas de fondos, acciones, ETFs, etc.) se compensan primero con las ganancias patrimoniales de la misma base.
Ejemplo práctico: vendiste bitcoin con una pérdida de 3.000 € y vendiste un fondo de inversión con una ganancia de 5.000 €. El resultado neto es una ganancia de 2.000 €, que es lo que tributa.
Segundo paso: si tras compensar todas las ganancias patrimoniales aún te queda saldo negativo, puedes aplicarlo contra los rendimientos del capital mobiliario de la base del ahorro: dividendos, intereses de cuentas o bonos, cupones. Pero aquí hay un límite: solo puedes compensar hasta el 25% de esos rendimientos positivos.
Ejemplo: tienes 4.000 € de pérdidas netas con cripto y 2.000 € de dividendos. Puedes compensar como máximo 500 € (el 25% de 2.000 €). Los 3.500 € restantes no se pierden; se arrastran.
El saldo negativo se arrastra hasta cuatro años
Las pérdidas que no puedes compensar en el ejercicio actual no desaparecen. La Agencia Tributaria permite arrastrarlas durante los cuatro años siguientes y aplicarlas en la misma base, con las mismas reglas.
Esto tiene una implicación práctica importante: si en 2025 tuviste un año muy malo con cripto y no generaste suficientes ganancias para compensarlo todo, ese saldo negativo sigue disponible para 2026 y los tres años siguientes. Hacienda lo refleja en el borrador de la renta con los datos que tiene, pero es tu responsabilidad verificar que el importe arrastrado es correcto.
El plazo de cuatro años se cuenta a partir del ejercicio en que se generó la pérdida. Si no compensas en ese tiempo, el saldo se pierde definitivamente.
La regla de los dos meses: el caso de las pérdidas artificiales
Existe una norma antiabuso relevante para quienes operan con frecuencia. Si vendes un criptoactivo con pérdida y vuelves a comprar el mismo activo en el plazo de dos meses anteriores o posteriores a la venta, Hacienda no te permite integrar esa pérdida en la declaración de ese año. La pérdida queda diferida hasta que vendas definitivamente sin recomprar.
Esta regla, recogida en el artículo 33.5 de la Ley del IRPF, fue diseñada para evitar que se generen pérdidas "en papel" a propósito antes de cerrar el año, sin modificar realmente la posición en el mercado. En cripto, donde los mercados no cierran y operar es inmediato, es un error frecuente que puede convertir pérdidas reales en pérdidas no deducibles temporalmente.
El plazo de dos meses aplica a activos homogéneos. Vender bitcoin con pérdida y comprar ethereum no activa la regla. Vender bitcoin y recomprar bitcoin sí.
Operaciones que también generan pérdidas compensables
No solo las ventas directas por dinero generan resultados. Estas operaciones también producen ganancias o pérdidas patrimoniales que hay que declarar y que entran en el mismo cálculo:
- Intercambio de una criptomoneda por otra (por ejemplo, ETH por SOL).
- Uso de cripto para pagar bienes o servicios.
- Operaciones en exchanges descentralizados.
Los airdrops, el staking y la minería tributan de forma distinta, como rendimientos del capital mobiliario o de actividades económicas, según el caso. No se integran en el mismo saco que las pérdidas patrimoniales de la base del ahorro, por lo que no se pueden compensar directamente con ellos.
Si tienes dudas sobre qué operaciones has realizado y cómo declararlas en conjunto, la guía sobre cómo declarar criptomonedas en España detalla el cuadro completo por tipo de operación.
Errores frecuentes al compensar pérdidas
Tres errores concentran la mayoría de los problemas que detecta Hacienda en declaraciones con criptoactivos:
No declarar las pérdidas. Hay quien solo declara las ganancias porque cree que las pérdidas "no hacen falta". Error doble: dejas de compensar y puedes tener un problema si Hacienda cruza datos con el exchange.
Ignorar el arrastre de años anteriores. Si en 2024 o 2025 tuviste saldo negativo sin compensar, ese importe debe aparecer en la declaración de 2026. No integrarlo es dinero que te corresponde usar.
Activar la regla de los dos meses sin saberlo. Muchos traders que hacen tax-loss harvesting (vender con pérdida justo antes de fin de año para limpiar resultados) recompran casi de inmediato y quedan atrapados por el plazo de dos meses.
El modelo 721 es otro elemento del cuadro fiscal para quienes tienen cripto en exchanges extranjeros con saldo superior a 50.000 €. No afecta directamente a la compensación de pérdidas, pero no declararlo genera sanciones propias. Puedes revisar cómo funciona en el artículo sobre el modelo 721 y la declaración de criptomonedas en el extranjero.
Cuándo conviene consultar con un asesor fiscal
Las reglas descritas en este artículo aplican al caso general de un particular residente fiscal en España con operaciones en exchanges centralizados. La situación se complica con operaciones en DeFi, ingresos por staking en varios protocolos, NFT, actividad de minería o residencia fiscal en el extranjero durante parte del año.
La normativa sobre criptoactivos también sigue evolucionando. La implantación completa de las obligaciones de reporte bajo el marco DAC8 de la Unión Europea añadirá nueva información que los exchanges transmitirán automáticamente a las autoridades fiscales de cada estado miembro, lo que reducirá el margen de error involuntario pero también el deliberado.
Si tus operaciones superan cierta complejidad, la firma de un asesor especializado en criptoactivos suele salir más barata que una regularización posterior.
⚠ Aviso legal: la información de este artículo tiene fines educativos y no constituye asesoramiento financiero, fiscal ni legal. Las criptomonedas son activos volátiles y puedes perder todo el capital invertido. Consulta con un profesional antes de tomar decisiones.



