Mucha gente cree que pagar impuestos por criptomonedas solo ocurre cuando vendes y recibes euros. Es un error que puede salir caro. En España, intercambiar un criptoactivo por otro también genera un hecho imponible en el IRPF, aunque no hayas visto un euro en tu cuenta bancaria. Esto es lo que Hacienda llama permuta, y su tratamiento fiscal es más estricto de lo que parece.
Qué es una permuta de criptomonedas
Una permuta es, en términos legales, el intercambio de un bien por otro sin que medie dinero. En cripto, la situación más común es esta: tienes bitcoin, lo cambias por ether directamente en un exchange o a través de un DEX (exchange descentralizado), y ya. Nunca has tenido euros. Sin embargo, para la Agencia Tributaria eso es exactamente igual a haber vendido el bitcoin y comprado ether con el dinero.
La base legal está en el artículo 33 de la Ley del IRPF, que define las ganancias y pérdidas patrimoniales como cualquier variación en el valor del patrimonio del contribuyente. El intercambio de criptoactivos entra de lleno en esa definición. La Dirección General de Tributos lo ha confirmado en varias consultas vinculantes, entre ellas la V1604-18 de 2018 y otras posteriores.
Esto afecta a cualquier intercambio: BTC por ETH, ETH por SOL, USDT por BTC, o un token de un protocolo DeFi por otro. No importa la plataforma ni si hay euros de por medio.
Cómo calcula Hacienda la ganancia o pérdida
El cálculo sigue la misma lógica que una venta convencional. La ganancia o pérdida es la diferencia entre el valor de transmisión y el valor de adquisición.
El valor de transmisión es el valor de mercado del criptoactivo que entregas en el momento del intercambio. Si cambias 0,5 BTC cuando bitcoin cotiza a 80.000 €, el valor de transmisión es 40.000 €. El valor de adquisición es lo que pagaste en su día por esos 0,5 BTC, incluyendo comisiones. Si los compraste por 25.000 €, la ganancia patrimonial es 15.000 €, y eso tributa en la base del ahorro.
Al mismo tiempo, el criptoactivo que recibes (en este ejemplo, ether) queda registrado con un valor de adquisición igual al valor de mercado que tenía en el momento del canje. Ese valor de compra es el que usarás cuando en el futuro lo vendas o lo intercambies de nuevo.
Un detalle importante: Hacienda aplica el criterio FIFO para determinar qué unidades concretas has transmitido cuando tienes varias compras de la misma criptomoneda a distintos precios. Las primeras que entraron son las primeras que salen, lo que puede disparar la ganancia si tus compras más antiguas fueron a precios muy bajos.
La trampa de los swaps en DeFi
Los intercambios en protocolos DeFi (finanzas descentralizadas) funcionan igual desde el punto de vista fiscal, pero son más difíciles de rastrear. Cada swap que haces en un DEX como Uniswap o en cualquier protocolo de la red de Solana o Ethereum es una permuta. Generas un hecho imponible en cada operación.
El problema práctico es que muchos usuarios hacen docenas de swaps en una misma sesión, a veces intercambiando tokens de escasa liquidez cuyo precio en euros en ese momento exacto es difícil de determinar. Hacienda no acepta "no sé cuánto valía" como respuesta. Tú eres responsable de documentar el valor de mercado en cada operación.
Existen herramientas especializadas (Koinly, CoinTracking, Divly) que conectan con las wallets y los exploradores de bloques para reconstruir el historial. No son perfectas, pero son mucho mejor que intentarlo a mano. Si declaras criptomonedas con actividad DeFi intensa, un asesor fiscal con experiencia en criptoactivos puede evitar errores costosos.
Recuerda también que si en algún swap has tenido pérdidas, esas pérdidas pueden compensarse con otras ganancias patrimoniales. La guía sobre cómo compensar pérdidas en el IRPF explica las reglas exactas y los límites que impone la ley.
Cuánto paga la permuta en el IRPF
Las ganancias de permuta tributan en la base imponible del ahorro, igual que la venta de cualquier otro criptoactivo. Los tramos vigentes en España a partir de la reforma fiscal de 2023 son:
- Hasta 6.000 €: 19%
- Entre 6.000 € y 50.000 €: 21%
- Entre 50.000 € y 200.000 €: 23%
- Entre 200.000 € y 300.000 €: 27%
- Más de 300.000 €: 28%
Si la permuta genera pérdida, esa pérdida compensa ganancias patrimoniales del mismo ejercicio. Si no hay suficientes ganancias que compensar, el saldo negativo puede arrastrarse durante los 4 ejercicios siguientes.
Cómo declararla en el modelo 100
La permuta se declara como ganancia o pérdida patrimonial en la sección de transmisiones de elementos patrimoniales. Las casillas concretas dependen de la versión del año, pero el apartado es el mismo que usas para cualquier venta de criptoactivos.
Debes indicar: el tipo de elemento transmitido (criptomoneda), la fecha de adquisición, el valor de adquisición, la fecha de transmisión, y el valor de transmisión en euros. Si tienes muchas operaciones, se agrupan pero cada permuta tiene sus propias fechas de adquisición y transmisión. El artículo sobre qué incluir en el modelo 100 detalla las casillas paso a paso.
Un error frecuente es no declarar los swaps realizados dentro de un mismo año por pensar que "no has tenido beneficios netos" o porque el saldo en euros no ha cambiado. Hacienda mira operación a operación, no el resultado final de tu cartera.
Excepciones y casos especiales
Hay situaciones que generan confusión pero que también son permutas:
El staking con recompensas en un token diferente al que has bloqueado puede implicar dos hechos imponibles separados: los rendimientos del capital mobiliario cuando recibes las recompensas, y una eventual permuta si las usas para adquirir otro activo.
Los tokens de liquidez en DeFi. Cuando depositas dos activos en un pool y recibes un LP token (token de liquidez), muchos asesores lo tratan como permuta en el momento de la entrada y otra permuta en la salida. La posición oficial de Hacienda no es tan explícita aquí, pero el criterio conservador es tratarlo así.
Las stablecoins no son neutras. Cambiar bitcoin por USDT es una permuta. El hecho de que USDT esté ligado al dólar no cambia la lógica fiscal: entregas un activo cuyo valor ha variado desde que lo compraste, y eso puede generar ganancia o pérdida.
⚠ Riesgo: la normativa fiscal sobre criptoactivos en España sigue evolucionando. Este artículo refleja el criterio vigente a octubre de 2026, pero verifica siempre con la Agencia Tributaria o con un asesor antes de presentar tu declaración. Los criterios de la Dirección General de Tributos pueden cambiar.
La información de este artículo tiene fines educativos y no constituye asesoramiento financiero, fiscal ni legal. Las criptomonedas son activos volátiles y puedes perder todo el capital invertido. Consulta con un profesional antes de tomar decisiones.



